INTRODUCCIÓN
Los
textos reunidos en este volumen fueron seleccionados con
el propósito de que puedan emplearse como herramienta
para la acción política. Si bien todos ellos
fueron redactados desde una inquebrantable identidad peronista,
pueden incluso resultar de interés para todo aquel
que profese el ideario nacional, popular y humanista. Pretenden
además aportar el testimonio de quien tuvo la enorme
suerte de presenciar o protagonizar el desarrollo de una
serie de problemas y desafíos que, si bien evolucionaron
con el tiempo, mantuvieron desde su origen un núcleo
común sintetizado en los ideales de la democracia,
el pluralismo partidario y la integración regional.
A lo largo del medio siglo de historia que recorren estos
escritos, la relación entre estos tres conceptos se
subraya continuamente: un régimen democrático
sin partidos políticos sólidos es una democracia
devaluada, aunque el pueblo tenga libertad para elegir a
sus gobernantes; y sin integración regional es una
democracia impotente.
La lectura de cualquiera de los capítulos permitirá así comprobar
nuestro rechazo de toda forma de elitismo o vanguardismo
y la afirmación de lo popular y de la necesidad de
concertar entre diferentes sectores, la impugnación
de los dogmatismos ideológicos y la apuesta por un
humanismo trascendente superador de los materialismos de
izquierda o de derecha.
Esta doctrina enmarca una forma de ver los problemas del
hombre en el mundo de cada tiempo. En él y en la refutación
de toda forma de ortodoxia pueden encontrarse los pilares
de un pensamiento que ha querido adaptarse a los tiempos
sin perder su identidad. Es en el constante equilibrio entre “la ética
de la responsabilidad” y “la ética de las convicciones” que
la política puede constituirse como la construcción
consciente de la sociedad que queremos.
Deseo que estas ideas puedan nuevamente volver a ser escuchadas
en América Latina. Además de nuestras riquezas,
los latinoamericanos tenemos un aporte que hacerle al mundo:
nuestro pensamiento humanista que brota de la trascendencia
del hombre, que siempre supo combinar la voluntad de integrar
al otro con la resistencia a corromper valores, idiomas y
tradiciones.
El orden de los capítulos sigue una secuencia cronológica
y no temática, para facilitar en el lector la perspectiva
de los problemas que la Argentina vivía en cada década.
De todas formas, en tanto no se sigue un hilo argumental,
sugiero al lector que saltee sin culpa aquellos apartados
cuyos contenidos le resulten de escaso interés, y
hasta le propongo una lectura alternativa que inicie en el último
capítulo y avance hacia los primeros. De esa manera,
obtendrá más rápidamente información
acerca del contexto en que este libro es publicado.
Por último, deseo precisar que esta es una obra colectiva,
construida en colaboración con gran cantidad de intelectuales
y militantes admirables. Algunos participaron en larguísimos
debates y asambleas, otros escribieron textos que estimularon
reflexiones, otros incluso escribieron párrafos que
luego fueron incluidos en estos capítulos. Sería
ya imposible identificar a cada uno de ellos, pues en los
movimientos populares las ideas no pueden ser propiedad exclusiva
de individuos aislados. Exponerlas es una manera de homenajearlos,
especialmente a quienes ya fallecieron, y de impulsar al
resto a que vuelvan a insistir si no ve en estas páginas
que esas ideas estén suficientemente reflejadas.
Antonio Cafiero
Julio de 2006
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